miércoles, 29 de mayo de 2013

*** LA VIDA ES HOY ***

La vida siempre nos da una nueva oportunidad ... pero, al mismo tiempo es como un juego de ajedrez, pues si no realizamos bien la jugada, puede que nos toque perder..."

Muchas veces dejamos correr el tiempo: pasan las horas, los días , meses hasta años y seguimos postergando afectos y proyectos.

Otras, nos refugiamos en ese consuelo absurdo de que "el tiempo todo lo cura"... cuando en realidad, el tiempo nos da la posibilidad de que trunquemos nuestra mala racha o busquemos la manera dulce y optimista de aceptar ciertas cosas, sin alargar la agonía.

Mientras la rutina nos va envolviendo cada día , más nos vamos acostumbrando a los golpes, a las caídas y frustraciones, olvidándonos de tantas cosas que deberíamos recordar; como por ejemplo, que la vida es una sola, que el tiempo no espera y la vejez nos llega a todos, a tal punto que nos puede sorprender con una vida vacía.

A veces olvidamos que la muerte mezquina no perdona y cuando menos lo esperamos se lleva a los seres más amados... a esas personas que jamás le expresamos lo importante que eran en nuestras vidas.

Me pregunto por qué elegimos apartarnos de una agradable vida social con el sólo fin de quedarnos recordando todo el mal que nos han causado.

Todo sirve : lo bueno por bueno, y lo malo, para mejorar, para superarnos día a día.

Hay que aprovechar cada instante adquirido, cada cosa brindada... pues la felicidad no está en un anillo, ni en tener 12 hijos o fortuna, ni sentirnos más que otros.

No es cuestión de cometer menos errores, ni creerse mejor. Está en cada uno de nosotros vislumbrar la esencia de las cosas... saber que todo se gana con esfuerzo, dedicación y esmero ; del mismo modo, cuidando y enalteciendo los frutos obtenidos.

La clave está en que seamos capaces de mirar hacia atrás y reconocer nuestras propias faltas como también, perdonar a quienes nos han lastimado, sin juzgar las razones ajenas aún sin comprenderlas.

La felicidad está en regalar sonrisas... en brindarnos sin esperar nada a cambio, sólo sintiendo la satisfacción de saber que hemos hecho feliz al otro...

Porque la felicidad, son esos pequeños momentos en que uno se sienta y disfruta con el alma lo que hace por el prójimo.

Esta bella vida que con sus tragos amargos nos instruye volviéndonos fuertes, haciéndonos más humanos,tiene un equilibrio que nosotros mismos corrompemos o permitimos que lo hagan; y como todos sabemos , tiene principio pero también tiene un final.

Por eso, llenémosla con recuerdos positivos. Que luego de algo malo siempre haya algo bueno construido por nosotros mismos, sin importar cuán grande sea el accionar sino los efectos que ellos generen para bien de nuestro prójimo.

Que en nuestro interior prime la paz ... ¡ La paz que tanto necesitamos para alcanzar la felicidad !