domingo, 28 de abril de 2013


Estaba necesitando hacer una limpieza en mí:
 tirar algunos pensamientos indeseados, lavar algunos tesoros que estaban medio oxidados. 

Entonces, saqué del fondo de los cajones recuerdos que no uso y no quiero más.Tiré afuera algunos sueños, algunas ilusiones. Papeles del presente que nunca usé, sonrisas que nunca dí. Tiré fuera la rabia y el rencor de las flores marchitas que estaban dentro de un libro que nunca leí. 


Miré para mis sonrisas futuras y mis alegrías pretendidas y las coloqué en una caja, bien ordenaditas.


Saqué todo del armario y lo fui tirando al suelo: pasiones escondidas, deseos reprimidos, palabras horribles que nunca hubiera querido decir, heridas de un amigo, recuerdos de un día triste.


Pero también encontré otras cosas... ¡y muy bellas!: un pajarito cantando en mi ventana, aquella luna color de plata, una puesta del sol. Fui contemplando cada uno de aquellos recuerdos. Me senté en el suelo para poder escoger.


Arrojé directo a la basura los restos de un amor que me hirió.
Tomé las palabras de rabia y dolor que estaban en el estante de encima, pues casi no las uso, y las tiré fuera en el mismo instante. 


Otras cosas que aún me hieren, las coloqué aparte para después ver lo que haré con ellas, si las olvido o las envío a la basura tmb..

Era en aquella caja, en aquel cajón en el que uno guarda lo más importante: el Amor, la Alegría, las Sonrisas y la Fe para los momentos que más lo necesitamos.


Recogí con cariño el amor encontrado, doblé ordenadito los deseos, coloqué perfume en la esperanza, pasé un pañito en el estante de mis metas y las dejé a la vista para no olvidarlas.

viernes, 26 de abril de 2013


EL ENOJO Y SUS CONSECUENCIAS:

A nivel físico, sufrimos un desgaste importante: gastritis, contracturas, dolor constante.
 
¿Por qué? 
Porque cuando nos enojamos el organismo produce mayor cantidad de sustancias químicas, entre ellas la adrenalina que altera el funcionamiento normal del cuerpo. 

Esta sustancia se pone de manifiesto, por ejemplo cuando estamos ante un peligro: nos hace accionar cuando estamos ante el peligro de perder la vida, y nos da fuerzas hasta para levantar un auto, cosa que nunca podríamos hacer en una situación normal. 

Imaginemos todo el día con esa sustancia encima: enferma.
Nuestras relaciones se alteran y hasta pueden terminar. 

Cuando estamos enojados podemos lastimar física o emocionalmente a los demás, dando como resultado resentimientos y deseos de venganza, y por supuesto, el alejamiento.

Cuando no sabemos manejar adecuadamente nuestro enojo, podemos desquitarnos con otras personas. Caen justos por pecadores aumentando así nuestros problemas.

A nivel emocional: Cuando estamos enojados hasta el alma nos duele.

Cuando sentimos que otras personas nos hacen enojar o nos ponen tristes, tensos, les estamos dando todo el control de la situación, aumentando así nuestra sensación de incapacidad y de coraje.

Nuestra respuesta puede provocarnos sentimientos de vergüenza, culpa, prolongando así nuestro malestar.

Evaluando todo esto ...

¡¡¡ NO DEJEMOS DE SONREÍR !!!